jueves, 8 de noviembre de 2012

I’m Back!... De momento.



Hace mucho que no escribo nada para este blog. Lo tengo abandonado. Es algo que me suele ocurrir, soy inconstante. Empiezo con muchos ánimos, llena de energía y vitalidad. Haciéndome mi cuento de la lechera, pero las obligaciones cotidianas, el desánimo, la pereza… van dejando el proyecto en un vago recuerdo, hasta que muere triste y famélico, enmohecido en un cajón olvidado de mi memoria. No me gustaría perder este blog. Me gusta. Es muy probable que nadie lo lea (sí, también tengo poca autoestima, pero sólo a veces; otras no tengo abuela) pero me permite expresar mi opinión sobre ciertos temas, algo que no suelo hacer a menudo.

En realidad, yo quiero ser escritora. Corrijo, quisiera ser escritora. Me encanta escribir y creo que no lo hago del todo mal (ya me he quedado sin abuela), así que mi oscuro secreto a voces es que quiero ser escritora. Me encantaría ver mi nombre publicado en la portada de un gran libro. Ese es uno de los motivos por el que he tenido el lo abandonado: he estado muy centrada terminar mi novela.

Sí, ya sé que lo tengo difícil. Lo de ser escritora digo. Tal y como están las cosas, ser artista no es precisamente en un trabajo con futuro. Debo decir, en un breve inciso, que me molesta un poco que la mayoría de la gente, cuando le hablas de cultura piense en museos y actores. Hay más gente que vive de la cultura: escritores,  cantantes, bailarines, pintores, escultores…) Pero volviendo al tema, los recortes en Educación y cultura han sido brutales y me temo que van a seguir siéndolo. Ya he hablado de los recortes en educación y de la subida del IVA en cultura hasta el 21%. Además de eso, el gasto destinado a Cultura ha sufrido fuertes recortes en los presupuestos para 2013: La dotación para artes escénicas y musicales asciende a 161,27 millones de euros, lo que supone el 22% del total, destinándose a Música y Danza 68,47 millones de euros, a Cine 55,04 millones de euros y a Teatro 37,76 millones de euros; Los programas de Museos y de Exposiciones están en segunda posición en cuanto al volumen de recursos 139,13 millones de euros; los programas relacionados con la administración, conservación restauración y protección del Patrimonio Histórico cuentan con una dotación de 149,23 millones de euros; los programas de Archivos y de Bibliotecas, 78,42 millones de euros; Y, finalmente, los programas de Promoción y cooperación cultural, de Promoción del libro y publicaciones culturales y de Fomento de las industrias culturales se dotan 32,86 millones de euros. Somos el último mono incluso dentro de nuestra propia selva.

El Prado, museo insignia de la cultura española, sufriría un recorte cercano al 30%.

Ejemplos prácticos de estos recortes:
  • ·         Instituto de Cinematografía: 55 (-22,6%)
  • ·         Museo del Prado: 11,2 (-29,5%)
  • ·         Museo Reina Sofía: 25,4 (-25,5%)
  • ·         INAEM: 37,7 (-16,42%)
  • ·         Biblioteca Nacional: 25,3 (-19,6%)
  • ·         Teatro Real: 8,77 (-33,3%)
  • ·         Gran Teatre del Liceu: 6,8 (-32,6%)
  • ·         Teatro de la Maestranza: 1,05 (-50,2%)

Pero eso no es todo. Ya comente que había subido los precios de las matriculas y bajado la cuantía de las becas, pero es que, además, las bibliotecas públicas que debería ser un desahogo para los ciudadanos que quieren estudiar y no pueden hacer frente a la compra de los libros, van a ver recortado su presupuesto en un 60% aproximadamente.
Pero yo, quiero ser escritora…

Así que, pasaré por alto todo este desatino y obviare la pregunta que lleva tiempo reconcomiéndome: ¿Quieren que nos volvamos todos tontos? Me voy a centrar en lo necesario para legar a ver mi novela publicada.

Lo primero que tienes que hacer es acabarla, claro está. Terminar la historia corregirla, revisarla y una vez segura de que es perfecta hay que registrarla en la Propiedad Intelectual. Este trámite no es obligatoria pero sí recomendable. Lo siguiente es buscar una editorial que publique el tipo de novela que has escrito. ¿Por qué el mismo tipo? Porque si mandas una novela erótica a una editorial de cuentos infantiles puedes estar seguro de que te van a decir que no. Además de esto hay que tener en cuenta que las editoriales no suelen arriesgarse con escritores noveles, y menos si quieren publicar una saga, y que no todas las editoriales publican a escritores nacionales. Hay editoriales que no se molestan por que les sale más rentable publicar libros extranjeros ya editados ya que sólo hay que traducir. 

Después de tener en cuenta todo esto, debo sumar otro factor: Estamos en crisis. El IVA de los libros ha subido, se venden menos. Así que, es muy probable que las editoriales no estén por la labor de publicar a nuevos escritores ahora mismo.

No hace mucho vi un cartel que decía:
“No me importan los recortes en Educación y Cultura. Yo quiero ser artista, planeaba morirme de hambre.”
Me siento identificada (salvo por lo de “no me importan os recortes”, a mí sí que me importan). En el hipotético caso de que consiguiera que me la publicaran, un autor se lleva entre un 8% y un 12% del precio final del libro. Está claro que rica no me iba a hacer. La otra opción es auto publicarte. Pero, reconozcámoslo, no hay color. Todo escritor sueña publicar su obra. Anhela ese momento mágico en que tu obra deja de ser tuya y se convierte en el alimento de la imaginación de algún lector ávido de historias. Por desgracia, que una editorial lea tu manuscrito y decida publicarlo no es fácil y muchos autores pasan años tratando de que alguna editorial decida fijarse en ellos. Por eso hay quién se decide por la ventaja que otorgan las nuevas tecnologías. Hoy en día cualquier persona con acceso a Internet puede publicar su obra fácilmente desde el salón de su casa. Todos hemos oído el archiconocida anécdota de John Kennedy Toole, autor de “La conjura de los necios”, que desesperado por no encontrar editor que publicara su novela, se suicidó en 1969.  La insistencia de su madre salvó a la humanidad de verse privada de este clásico de la literatura, consiguiendo que, en 1980, lo publicaran. Si Toole hubiera contado entonces con las opciones que brinda Internet  quizás se hubiera evitado la muerte de este joven escritor.

Al fin y al cabo, ya lo dijo Tim O’Reilly:

"El enemigo del autor no es la piratería: es el anonimato"

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